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Foto: J.G. Pastor

Un solo de Ana Corredor

Nunca dice nada. Aunque a veces sus labios se mueven en silencio. En el colegio, murmura dentro de su cabeza, pero nadie la oye.
La niña del Silencio, Cécile Roumiguière y Benjamin Lacombe.

Retrat en Blau es la congelación de instantes guardados en la memoria de mi piel. Son milésimas de segundos imposibles de captar, son momentos indescriptibles sin forma ni color, momentos que se han convertido efímeros pero que han dejado huella en algún rincón de mi.

Retrat en Blau está inspirado en las historias vividas día a día dentro la Casita azul ubicada en un barrio marinero. Nace de la necesidad de querer compartir una realidad paralela a la nuestra, realidades habitadas en pequeños cuerpos vulnerables e indefensos, a menudo, impregnados de impotencia y maltrato.

Esta pieza quiere acercarse al universo de los infantes que viven fuera de su núcleo familiar sin pretensiones discursivas, sin hablar del bien o del mal, sin querer hacer un estudio psicológico o de un voyeurismo emotivo si no, compartirlo desde una perspectiva personal, cercana, emotiva y nada intelectual.

Hemos intentado aproximarnos a este universo de fragilidad y soledad con una perspectiva de amor, cariño y positividad, entendiendo que de amor vive el hombre.

A estos infantes la vida les sitúa en terrenos inciertos, desprotegidos y desconocidos en los que muchas veces el miedo se apodera de ellos y la fantasía se convierte en una liberación.
A menudo sus argumentos te dejan petrificado, su adaptabilidad es admirable y su rabia es comprensible.

Hemos querido dar un aliento de vida y esperanza, queremos creer que mediante la entrega de amor, protección y vinculación significativa, aunque sea fuera de su núcleo familiar, se convierta en la mejor medicina para ellos.

El resultado de esta pieza, es un solo en el que el movimiento parte de la emoción y de las diferentes imágenes guardadas en mi recuerdo y lo más importante, del cariño que tengo hacia los chavales que he podido conocer y compartir momentos maravillosos, como también duros, a lo largo de un tiempo.